El techo de cristal en la carrera musical femenina: Subjetividad, deseo y creación
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VI Encuentro Latinoamericano de Música, Género y Diversidad
Autora: Lic. Érica Raquel Rocha de Oliveira
Profesión: Psicoanalista
Celular: 11 5376-2200
Correo electrónico: erioliv79@gmail.com
Fecha: 9 de octubre de 2026
Introducción: El síntoma en el campo de la cultura
La cuestión de género y diversidad no constituye un tema periférico; hace síntoma en todos los campos del saber y en la producción cultural. Partimos de la premisa de Lacan según la cual «el inconsciente es un saber que no se sabe» (Lacan, 1968-1969/2008, p. 48).
Desde los albores de la modernidad y la consecuente caída de la fe en la razón ilustrada, la desilusión respecto al progreso se ha instalado en lo sociocultural. Nuestra época se caracteriza por el paradigma de la posverdad, donde los medios masivos de comunicación y las plataformas digitales operan como actores hegemónicos en la producción de sentido, de realidades y de subjetividades.
Este poder hegemónico se reproduce a escala global dictando los imperativos sobre «cómo debe ser» el sujeto ideal, demarcando de manera restrictiva el espacio destinado a las mujeres en el ámbito musical.
El «dar a ver» y el imperativo del perfeccionismo
En la industria musical y en el espectáculo, el lugar de la invención femenina suele presentarse preasignado, atrapado en un corset que constriñe el cuerpo y el discurso de la instrumentista. La mass media impone y delimita el espacio legitimado dentro de una política del «dar a ver» (donner à voir). Sin embargo, este proceso nunca se completa; existe una dinámica pulsional donde cada producción genera inmediatamente un resto, una pérdida: destruyendo crea y creando destruye.
¿Qué lugar ocupa la creación singular dentro de este contexto? Allí se localiza uno de los principales techos de cristal en la música.
Bajo los escombros de la vida cotidiana, estructurada a menudo como una competencia incansable, a las sujetas identificadas con el género femenino se les exige salir victoriosas y medallas de oro en cada ámbito. Sobre la idea de lo femenino, el discurso hegemónico no afloja el imperativo de perfección: estética, profesional, como madre, como pareja; exige ser una «10 sobre 10» en todo. La subjetividad femenina contemporánea queda frecuentemente atrapada en esta encrucijada binaria: ser el 10 o ser el 0.
En la escucha clínica cotidiana, la autoexigencia se revela brutal y paradójica. Se exige a la mujer ser excelente, pero «no tanto»; no tanto como para ocupar un lugar de autoría o invención en el territorio de la creación, históricamente leído bajo el fantasma de la virilidad. En dicho terreno, la instrumentista y creadora encuentra obstáculos no solo por parte de sus pares masculinos, sino también de otras mujeres, recordándonos que la sororidad es una praxis aún en construcción.
La amenaza de «la loca» y la servidumbre a la norma
El síntoma principal de esta sobreexigencia es el esfuerzo descomunal por no parecer «locas» o «ridículas». Si bien históricamente operó la estigmatización entre «la loca» y «la puta», hoy en día el esfuerzo subjetivo está orientado a evitar, a toda costa, el estatuto de la loca.
La «loca» es aquella a quien se le invalida el discurso, la que pierde la razón o se sale de los carriles normativos. Encarna la figura de Casandra de Troya: aquella que posee el don de ver el futuro y conocer la «verdad», pero es aislada e ignorada tanto por hombres como por mujeres.
Para evitar ese rechazo, se desencadena una vertiente masoquista: la búsqueda de una extrema coherencia, el cálculo obsesivo de cada paso, el responder incuestionablemente a lo que supone que se espera de ella.
El principal techo de cristal subjetivo en la creación es el temor a rozar lo ridículo o lo desbordado, es decir, evitar el contacto con aquel punto de quiebre donde el orden establecido se mueve.
Así, las mujeres corren el riesgo de convertirse en excelentes ejecutoras y guardianas de la tradición y de las normas, aun cuando esa misma tradición asfixia la ludicidad y el juego libre que exige el acto creativo.
Techo de cristal, demanda y la dialéctica del deseo
Como psicoanalistas, no leemos la conducta ni evaluamos comportamientos desde una perspectiva moral; definimos la estructura subjetiva a través de la cual los actos cobran dimensión.
En la neurosis, el yo es capturado por la búsqueda incesante de convalidación, permiso o sanción. Esta dinámica no es más que el intento de responder a la pregunta fundamental por el deseo del Otro (Che vuoi? / ¿Qué me quiere?). Como formula Lacan en el Seminario 11:
«El deseo es el deseo del Otro» (Lacan, 1964/1987, p. 243).
El sistema de mercado y las estructuras de poder han sabido capturar y explotar esta vulnerabilidad neurótica, transformando la búsqueda del deseo del Otro en una demanda de adecuación infinita. Para Lacan, el deseo no es la demanda ni la necesidad, sino el margen que surge cuando la demanda se articula en el lenguaje sin colmarse jamás (Lacan, 1958/2002).
Mientras la mujer quede atrapada en colmar la demanda del Otro (ser la mujer perfecta, la ejecutora impecable), el deseo como fuerza disruptiva e inventiva queda alienado. La creación artística auténtica no surge de la complacencia ante el Otro, sino de una hiancia.
El inconsciente y la sublimación: La creación ex-nihilo
El inconsciente no es una interioridad psicológica, no tiene un locus biológico y tampoco es un baúl de recuerdos. El inconsciente es el discurso del Otro, además, «… está estructurado como un lenguaje» (Lacan, 1964/1987, p. 28); no está adentro del individuo, no es un «adentro» o un «afuera».
Tampoco es educable: el sujeto no es «dueño de su casa» (das Ich ist nicht Herr im eigenen Hause, Freud), y la verdad del inconsciente sólo puede articularse en un «medio decir».
Crear, podríamos decir, es poner el inconsciente a trabajar de otra manera. Es también ponerse a dialogar con nuestra época, con lo que nos atraviesa de nuestra época. Es crear otro lazo político con la demanda del otro.
Y frente a la demanda, la creación se plantea como un acto que puede ser tanto corte como repetición de lo traumático. Y en el segundo caso, repensamos a la operación de la sublimación; que hoy en día está en cuestionamiento desde algunas escuelas psicoanalíticas, como una categoría no del todo válida desde un punto de vista terapéutico o analítico. Para algunos sí, para otros el tonel de las Danaides.
Más allá y más acá de las estructuras psíquicas de cada artista, también están los contextos de una sociedad patriarcal cuyas reglas transforman espacios de enseñanza en contextos demasiado rígidos de enseñanza «artística» (¿o neurotizante?). Y todo eso imprime un discurso.
Conclusión: Desarmar la «mujer 10» para dar lugar a la invención
El verdadero desafío y la posibilidad de atravesar el techo de cristal en la música residen en desarmar la ficción de la «mujer 10 en todo». Crear implica soportar el vacío, asumir la falta en goce y perder la garantía de la sanción del Otro.
Sólo cuando la mujer bordea ese vacío sin la compulsión de cubrirlo con la norma o la perfección, puede surgir el gesto poético y la invención musical fuera del nido (ex-nihilo).
No para ser la guardiana del orden establecido, sino para hacer de la falta la materia prima de su propio deseo y de su propia voz sobre el escenario. Y todo ese movimiento es a la vez político y requiere de nuevas invenciones en cómo hacer lazo social con las otras.
Referencias bibliográficas
- Lacan, J. (1987). El Seminario. Libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1964). Paidós.
- Lacan, J. (1988). El Seminario. Libro 7: La ética del psicoanálisis (1959-1960). Paidós.
- Lacan, J. (2002). La significación del falo (1958). En Escritos 2 (pp. 665-675). Siglo XXI Editores.
- Lacan, J. (2008). El Seminario. Libro 16: De un Otro al otro (1968-1969). Paidós.
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Psicóloga formada pela Universidade de Palermo, Buenos Aires. Atualmente cursa Mestrado em Psicanálise na UBA e participa de discussões de casos clínicos lideradas por analistas da EOL. Tem experiência em coordenação de workshops e pesquisa crítica em conceitos psicanalíticos, com foco no atendimento em consultório particular.
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Psicóloga brasileira com experiência em prática psicanalítica, especializada em terapia individual e pesquisa teórica. Atualmente cursa Mestrado em Psicanálise na UBA.
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